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Triangulación del mensaje

Es una estrategia de comunicación que adoptó este nombre debido a su uso por Bill Clinton y por su estratega y asesor Dick Morris a mediados de los años noventa y que intenta utilizar o incorporar temas de los partidos o candidatos rivales, moviéndose hacia el centro del espectro y ensayando una síntesis de posiciones, soluciones y propuestas, sin dejar de atender a los temas o problemas políticos que son más tradicionales o característicos de su propia agenda. Con este movimiento lateral se consigue desplazar de su eje a los adversarios debilitando su identificación con ciertas cuestiones, lo que posibilita la expansión de la base electoral y la ampliación del alcance del partido.

Triangulación del mensaje desde el gobierno

La asociación o identificación entre ciertos problemas o temas políticos y determinados partidos o candidatos ha sido tradicional: en Estados Unidos, por ejemplo, la seguridad, los impuestos, la defensa, la inmigración o el déficit público son temas habitualmente republicanos mientras que la educación, la salud, la pobreza, la vivienda, la igualdad de género o el medio ambiente son temas tradicionalmente demócratas. La triangulación del mensaje supone aprovechar la oportunidad estratégica que esta identificación entre temas y partidos representa para intentar solucionar los problemas asociados a los adversarios del bando opuesto. La base de la triangulación es solucionar los problemas que motivan a los electores del otro partido para debilitarlo políticamente. No obstante, los problemas o temas característicos de los adversarios se afrontan con soluciones propias, no con las soluciones tradicionales de los adversarios. Como señala Dick Morris, el asesor de Clinton responsable de este giro estratégico en el mensaje,

«el triángulo en cuestión es un triángulo equilátero, con el vértice suspendido justo en mitad de la base. La triangulación implica el uso de las soluciones de ambos partidos para resolver cada problema nuevo. Implica la adopción de lo mejor de cada partido y la formulación de un tercer enfoque que descarte las soluciones fallidas y que incorpore las que funcionan» (Morris, 2002: 131).

Así, los principios de la triangulación son:

  1. Solucionar los problemas para los que se postula el partido rival.
  2. Utilizar soluciones de ambos partidos al hacerlo.
  3. Mantener la atención en los temas de la propia agenda.

Triangulación del mensaje como estrategia de oposición

Esta estrategia no ha sido usada sólo desde el gobierno, como en el caso de Bill Clinton, sino que también los partidos de oposición, que desean recuperar el poder después de una larga etapa fuera del mismo, suelen desarrollar una estrategia de apoderarse de algunos temas de campaña posicionales de los adversarios.

En el Reino Unido, por ejemplo, Tony Blair utilizó una Retórica de los valores y de defensa de la familia, característica de los conservadores y reconstruyó la agenda laborista, apropiándose de gran parte de los temas clásicos conservadores desde su propia perspectiva: la lucha contra el crimen y el delito, la reforma del Estado del bienestar, los impuestos, el equilibrio entre regulación y desregulación para la gestión de la economía de libre mercado, la regulación sindical, etc. Asimismo, David Cameron, más de una década después, reconstruyó la agenda conservadora: era reacio a enfatizar los clásicos temas de la seguridad, los impuestos y la inmigración y se inclinó a abordar temas estratégicos de los laboristas como la sanidad pública, el ecologismo y la lucha contra la pobreza, logrando revertir la deteriorada imagen de nasty party de los conservadores británicos. En Estados Unidos, George W. Bush reconstruyó la agenda republicana y recuperó la posición de predominio que su partido había mantenido desde la postguerra: puso hincapié sobre el desarrollo de una política inclusiva desde lo que llamó «conservadurismo compasivo», apeló al voto hispano y usó como idea diferenciadora su prioridad sobre la educación y la incorporación a los programas de lucha contra la pobreza a la sociedad civil y a las iglesias, dos tradicionales temas «demócratas»; para equilibrar este movimiento, mantuvo la posición republicana en temas como la reducción de impuestos, el aumento del gasto en defensa o el aborto.

Bibliografía/s

  • Crespo, I.; Garrido, A. y Riorda, M. (2008): La Conquista del Poder: Elecciones y Campañas Presidenciales en América Latina. Buenos Aires: La Crujía.
  • Crespo, I.; Garrido, A.; Carletta, I. y Riorda, M. (2011): Manual de comunicación política y estrategias de campaña. Buenos Aires: Biblos.
  • Maarek, P. (2011): Campaign Communication and Political Marketing. Chichester: Wiley-Blackwell.
  • Norris, P. et al. (1999): On Message: Communicating the Campaign. Londres: Sage.
  • Trent, J. S. y Friedenberg, R. V. (2008): Political Campaign Communication. Principles & Practices, 6.ª edn. Nueva York: Rowman & Littlefield.