Documento en el que se incluye el conjunto de ideas y líneas de actuación que se llevarán a cabo por parte de un individuo o un colectivo en el caso de ser elegidos. En este sentido, un programa electoral es un texto que recoge una declaración de intenciones con principios orientados a cuáles serían las futuras acciones antes de que se celebre un proceso electoral. Por tanto, dicho documento incluirá de manera más o menos precisa el conjunto de estrategias y alternativas que se proponen.
Las materias que trata y a las que hace referencia un programa electoral son fundamentalmente cuestiones de relevancia para el cuerpo electoral donde éste encuentra en dicho documento los propósitos políticos bien del individuo o del colectivo, así como una articulación general de lo que será su política. Suelen estar estructurados en bloques temáticos y dicha estructura suele responder a la propia segmentación que los partidos políticos realizan del electorado y que queda reflejada en los programas electorales donde cada uno de los bloques está destinado a una política.
Tradicionalmente se ha considerado que los programas electorales son fundamentales para la representación democrática ya que presenta de manera explícita las distintas ofertas que ante un proceso electoral exponen los partidos políticos, los individuos, las coaliciones, los sindicatos o los gobiernos antes de saber si serán o no elegidos.
En este sentido una de las críticas actuales en cuanto a la utilidad de los programas electorales apunta al escaso grado de conocimiento que el cuerpo electoral tiene de ellos. Además, de señalar que en la mayoría de las ocasiones dicha información no la conocen de primera mano, sino que la reciben a través de los medios de comunicación de masas así como de otras organizaciones (Lupia, 1994; Arnold 2002) lo que desvirtúa el sentido original del mensaje. Por tanto, en este nuevo escenario en el que los medios de comunicación de masas transmiten las estrategias y alternativas que cada programa electoral presenta, puede que no siempre sea fiel al mensaje original. Sin embargo los programas electorales son las únicas declaraciones políticas públicas que tanto una organización o un individuo hace de manera explícita, en su nombre y que están aprobadas en el caso de tratarse de una organización colectiva, por los organismos políticos autorizados en sus convenciones y/o congresos nacionales (Robertson, 1976; Budge, Robertson y Hearl, 1987; Klingemann, Hofferbert y Budge, 1994; Budge y Laver, 1992; Laver y Garry, 2000; Budge et al., 2001).
En la actualidad, las investigaciones sobre los programas electorales ponen de manifiesto la limitación de éstos como predictores de actuaciones políticas ya que en la mayoría de las ocasiones los programas electorales no son vinculantes y tampoco las promesas que plasman e incluyen así como el grado del cumplimiento de las mismas son una buena estimación de las medidas que llevarían a cabo una vez que alcanzan el poder (Manin, 1998).