El mailing (o buzoneo) es la práctica publicitaria tradicional utilizada, primordialmente, durante el periodo electoral mediante la cual los partidos hacen llegar (o reparten) papeletas de voto acompañadas de publicidad del partido y una carta del candidato. En algunos países, como Estados Unidos, también se emplea para recabar financiación para los partidos políticos. Se trata de un antiguo instrumento de marketing electoral directo que se ha ido transformando gracias a los avances tecnológicos en la recogida de datos, evolucionando desde el marketing masivo hacia el marketing segmentado o especializado. El acceso a ficheros o listas de destinatarios ha facilitado una personalización en la forma y el contenido de esta práctica publicitaria. Permite y simula una comunicación unidireccional candidato-elector creando un vínculo directo entre ambos en el que es posible canalizar mensajes complejos, mejorar la calidad de la información distribuida y dotar de visibilidad al propio candidato. En la actualidad este instrumento de publicidad se enfrenta a tres importantes retos: su cuestionada efectividad, su elevado coste y la adecuada garantía de la protección de datos en el acceso y uso de los ficheros informáticos.