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Indexing

La teoría del Indexing, inicialmente formulada como hipótesis del Indexing, es definida como el índice atribuido a la gama de voces y puntos de vista en las coberturas periodísticas. Dentro del campo del newsmaking, este término fue acuñado por Bennett (1990) para analizar la relación –«simbiótica y transaccional»– entre la prensa líder y el Estado, puesta de manifiesto en la cobertura de asuntos políticos, en especial, los de política exterior. En la medida en que los contenidos noticiosos sobre temas y políticas públicas sigan los parámetros del debate de la elite política, la estructuración de temas y fuentes de información quedará restringida a la visión dominante de los gobiernos acerca de un asunto determinado. Mientras tanto, las opiniones de sectores sociales que queden fuera del rango oficial del debate serán ocasionalmente admitidas por los periodistas, y su ingreso en la Agenda mediática se dará en el marco de desobediencias civiles, protestas, entre otras.

Conceder a los gobiernos la tarea de vigilarse a sí mismos, advierte Bennett (1990), pone en riesgo la responsabilidad pública de los medios y, con ello, el juego democrático. Sobre todo cuando tal

«limitación del registro de voces no surge de una censura declarada sino de las propias rutinas periodísticas, donde se decide el ámbito de las fuentes informativas positivas, legítimas y creíbles» (Aruguete y Zunino, 2013: 18).

Gandy (1982) afirma que la interacción entre periodistas y fuentes de información es lo que «produce» noticias. Las fuentes de toda vida organizacional proveen información sobre la cual se asientan los periodistas para sus coberturas de los eventos cotidianos (Van Slyke Turk, 1986).

Tipos de fuentes de información

¿Qué es una fuente de información oficial? Steel (1997) define como fuentes oficiales a los funcionarios o instituciones pertenecientes al ámbito estatal y las fuentes no oficiales como cualquier individuo que no es un funcionario elegido o un miembro de la Administración. Hallin, Manoff y Weddle (1993) diferencian entre fuentes estatales y fuentes no gubernamentales o civiles, tales como grupos civiles, analistas políticos independientes y grupos de presión.

La diversidad en la utilización de las fuentes depende del tipo de tema que se trate y del nivel de polémica que despierte. Resulta razonable dar a los gobernantes la voz privilegiada en las noticias, a menos que el espectro del debate oficial sobre un tópico dado «margine» la opinión estable de la mayoría de la sociedad, o a menos que las fuentes oficiales generen dudas sobre su «honestidad política» (Bennett, 1990: 104). Cuando se abordan temas conflictivos –sobre todo, controversias políticas– más fuentes son consultadas y más importancia se les da en la agenda mediática, dado que las fuentes oficiales corren el riesgo de perder credibilidad. Si una fuente oficial acusara a otra de perseguir algún interés particular, la noticia podría abrirse a puntos de vista más desafiantes (Bennett: 1996).

Los medios

«no ofrecen análisis críticos sobre las decisiones políticas de (los gobiernos) a menos que otros actores dentro del gobierno –más a menudo provenientes del Congreso– lo hayan hecho antes. Ello supone que los medios actúan, en gran parte, como un vehículo para que los funcionarios del gobierno se critiquen unos a otros» (Mermin, 1999: 7).

Ámbito del indexing

En el artículo seminal de 1990, en el cual Bennett introdujo la hipótesis del Indexing, el foco del análisis recayó en la cobertura del New York Times sobre las fuerzas contrarrevolucionarias de Nicaragua, financiadas por Estados Unidos. Desde entonces, diversos trabajos testearon esta tendencia a respaldar y dar prioridad al discurso oficial analizando casos relativos a la política exterior de Norteamérica (Althaus, Edy, Entman y Phalen, 1996; Bennett, 1990; Bennett, Lawrence y Livingston, 2007; Entman, 2004; Dimova, 2012).

En lo relativo a la política exterior, la contribución de los medios en términos de diversidad de temas y fuentes suele ser «marginal» (Mermin, 1999). Solo en la medida en que las propias elites estén en desacuerdo con tales decisiones, los medios reflejarán dicha discordia, en cuyo caso, su rol –aunque con limitaciones–transcendería la mera transmisión de propaganda (Entman, 2004).

Ahora bien, ¿qué ocurre cuando se trata de asuntos de política interna? ¿Es posible aplicar esta teoría al análisis de casos en los que las elites están divididas? ¿Cómo actúan los medios cuando las decisiones políticas de los gobiernos tocan intereses de actores no estatales pero que detentan un significativo poder de facto, entre los que pueden encontrarse los propios medios de comunicación? En tales casos, ¿el no predominio de fuentes oficiales en las coberturas repercutiría en una mayor diversidad de perspectivas? La respuesta es: no necesariamente.

«La preponderancia de las fuentes no gubernamentales no fue producto de una democratización de puntos de vista» (Aruguete y Zunino, 2013: 29).

Discusión

La hipótesis del Indexing, tal como ha sido definida por Bennett, no puede ser corroborada observando las decisiones abiertas en las salas de redacción, tampoco en entrevistas a periodistas que ofrezcan respuestas racionales, porque no se trata de una variable surgida de la voluntad individual de los sujetos. Las normas que organizan la narrativa oficial en las noticias residen en la estructura social y en la mente de los agentes que forman parte de dichas estructuras.

Las decisiones del contenido político de las coberturas residen en el contexto de las rutinas de trabajo periodísticas en las que se anclan las normas acerca de la profesión periodística, reglas sobre el rol de la prensa en la política y las restricciones normativas de la dimensión empresarial de los medios de comunicación.

Por ello, esta corriente se propone como una síntesis que supere la explicación compartimentada, donde los intereses político-económicos corporativos de los medios, las rutinas profesionales, la eficiencia organizacional –y su relación transaccional con los gobiernos– y las motivaciones individuales de los periodistas suelen ser estudiados como componentes aislados unos de otros.

«Las normas se constituyen en la acción colectiva, lo que explica por qué el Indexing no se puede extraer fácilmente de la mente de los individuos durante las entrevistas ni tampoco aparece escrito en los manuales o en las paredes de las salas de redacción» (Bennett, 1990: 111).

Solo se lo puede inferir a partir de la observación de los patrones persistentes en el contenido de las noticias.

Bibliografía/s

  • Althaus, S.; Edy, J.; Entman, R. y Phalen, P. (1996): «Revising the Indexing Hypothesis: Officials, Media and the Libya Crisis». Political Communication 13 (4): 407-421.

  • Aruguete, N. y Zunino, E. (2013): «Diario Clarín y sus fuentes de información. Un estudio de caso». Íconos. Revista de Ciencias Sociales, 46: 15-31.

  • Bennett, W. L. (1990): «Toward a Theory of Press-State Relations in the United States». Journal of Communication, 40 (2): 103-127.

  • Bennett, W. L. (1996): «An Introduction to Journalism Norms and Representation of Politics». Political Communication, 13: 373-384.

  • Bennett, W. L.; Lawrence, R. y Livingston, S. (2007): When the Press Fails: Political Power and the News Media from Iraq to Katrina. Chicago: The University of Chicago Press.

  • Dimova, G. (2012): «Who Criticizes the Government in the Media? The Symbolic Power Model». Observatorio (OBS) Journal, 6 (1): 63-85.

  • Entman, R. (2004): Projections of Power: Framing News, Public Opinion, and U.S. Foreign Policy. Chicago: The University of Chicago Press.

  • Gandy, O. (1982). Beyond Agenda-Setting: Information Subsidies and Public Policy. Norwood, N.J.: Ablex Publishing Co.

  • Hallin, D.; Manoff, R. y Weddle, J. (1993): «Sourcing patterns of national security reporters». Journalism Quarterly, 4 (79): 753-766.

  • Mermin, J. (1999): Debating War and Peace: Media Coverage of US Intervention in the Post-Vietnam Era. Princetton: Princetton University Press.

  • Steele, J. (1997): «Don’t Ask, Don’t Tell, Don’t Explain: Unofficial Sources and Television Coverage of the Dispute over Gays in the Military». Political Communication, 14: 83-96.

  • Van Slyke Turk, J. (1986): «Public Relations’ Influence on the News». Newspaper Research Journal, 4 (7): 15-27.