Conjunto de lugares y de instituciones donde se desarrolla la vida social, por oposición al espacio privado. La esfera pública es un concepto abstracto que se refiere a la arena donde ocurre el debate y donde la opinión pública es construida. Es cualquier lugar donde los individuos se encuentran para discutir ideas y argumentos.
El origen moderno de la esfera pública remonta al siglo XVII y al espíritu iluminista que entonces se desarrollaba. En el sentido moderno, el espacio público se ha constituido por el conjunto de hombres que usan la razón esclarecida en el libre debate público sobre asuntos de interés colectivo. Immanuel Kant consideraba el uso público de razón esclarecida, característica del espíritu de la Ilustración, como condición de emancipación del obscurantismo del poder absoluto. Así pues, la esfera pública constituye una categoría política de legitimación del poder burgués, por oposición al poder absoluto del Antiguo Régimen, oposición que culminó, a finales del siglo XVIII, en la Revolución Francesa. El periodismo de opinión empezó por desarrollarse como espacio de confrontación entre pretensiones de legitimidad, de incremento y de debate libre entre ciudadanos esclarecidos. Efectivamente, la esfera pública liberal es el resultado de la asociación de personas privadas que dialogan y debaten las decisiones del poder político con el intuito de que la legitimidad de tales decisiones sea obtenida en el tribunal de la opinión pública. Es decir, la esfera pública moderna se identificó por el ejercicio de la racionalidad y por un cuestionamiento crítico basado en el uso público de la razón entre individuos libres e iguales. Habermas subraya que el crecimiento del capitalismo y el dominio de una burguesía europea dieron como resultado una esfera pública de razonamiento crítico. Los cafés de Londres, los salones de París y las sociedades de tertulias de Alemania eran sitios de reunión donde la autoridad de la argumentación suplantó la autoridad de un título (Price, 2004: 23).
A partir del siglo XIX, el desarrollo del periodismo industrial (penny press) correspondió a un cambio que muchos autores identifican como el fin o, por lo menos, como la crisis del espacio público moderno, una vez que los periódicos pasaron a ser empresas orientadas más para el lucro que al debate y confrontación política. El espacio público es el núcleo de la democracia. Habermas lo define como una esfera que se constituyó en la época de las Luces donde los ciudadanos se juntan para formular posiciones razonables sobre temas de interés general. El espacio público constituye la «quintaesencia» de las condiciones de la comunicación. En efecto, es un espacio simbólico donde los actores políticos, religiosos, culturales y sociales que componen una sociedad intervienen públicamente. Supone la existencia de individuos no alienados por los discursos dominantes, capaces de utilizar la legitimidad de las palabras y argumentos, construyendo opiniones y posiciones mediante la libre discusión.
La esfera pública es una característica central de la sociedad moderna, un espacio común donde los miembros de la sociedad se encuentran a través de diferentes medios –prensa, medios electrónicos e Internet, y también encuentros cara a cara– para discutir asuntos de interés común, producir ideas y crear un consenso sobre una línea de acción. De hecho, la cuestión de la esfera pública está en la base de los debates que suscita la comunicación política.