Expresión que hace referencia a las repercusiones de índole positiva para con el sistema político a que pueden dar lugar las campañas electorales. Desde esta perspectiva, las campañas, y concretamente la exposición a los medios, incrementan la movilización electoral (Newton, 1997; Norris, 2003). En este sentido, la exposición a estas informaciones se relaciona positivamente con el fomento de la movilización, la participación y el interés por la política (Norris, 2001).
Los defensores de que existe este círculo virtuoso se contraponen a los defensores de las Teorías del vídeo malestar (video malaise theories), que sostienen que las características de las modernas campañas electorales y el tipo de cobertura informativa que realizan los medios de comunicación de la información política durante las mismas, tienen efectos perversos desde el punto de vista de las teorías de la democracia, como la desafección y el abstencionismo. El funcionamiento del círculo sería como sigue: a medida que se genera una mayor cobertura informativa de las campañas, se proporciona más información sobre cuestiones políticas, lo que a su vez favorece la participación, la movilización y el hecho de involucrarse en política en general, por lo que, desde esta perspectiva, sean cuales sean las características de la información que se suministra en las campañas electorales (aunque se trate, por ejemplo, de la típica de las campañas negativas), el flujo informativo generado facilitará que los electores se involucren en mayor medida en política, al contar con mayor información sobre dichas cuestiones, que comentarán o compartirán con otras personas, lo que favorecerá el compromiso cívico (Norris, 2001).