Las campañas de comunicación pública son una modalidad formal de la comunicación política donde el Estado y la Sociedad se encuentran visando obtener legitimidad de acciones de interés público a través del debate entre partidos, candidatos, ciudadanos y medios de comunicación. Ocurren en el espacio formado por los flujos de comunicación entre agentes públicos y actores sociales. Hacer una campaña de comunicación pública es tener en cuenta la perspectiva ciudadana referente a temas de interés colectivo. Se trata de un campo de interlocución y de impulso de prácticas ciudadanas y democráticas.
Es un tipo de comunicación que intenta llevar información a los ciudadanos con el objetivo de estimular la ciudadanía y la participación de la sociedad civil en espacios eminentemente públicos. Normalmente, las campañas de comunicación pública intentan despertar en los ciudadanos cambios de comportamiento y opinión, actitudes de movilización y envolvimiento en temas de interés general. Es una esfera que se basa en la creencia de que los cambios sociales no dependen exclusivamente del Estado, sino también de la participación cívica de varios actores sociales.
Las campañas de comunicación pública designan las transacciones informacionales que ocurren en la esfera pública, llamando la atención sobre temas de preocupación pública e interés general. Para definir el concepto se adoptan como referencia expresiones como ciudadanía, participación, debate e interés público. Parte del enfoque tiene origen en el entendimiento de la comunicación política más como debate y divulgación y menos como propaganda. Se utilizan los medios de comunicación tradicionales, como la radio y la televisión, pero también estrategias de comunicación promocional (eventos, exposiciones…), estrategias de comunicación exterior (outdoors) y estrategias de comunicación digital (redes sociales, páginas web, blogs…).