La noción de audiencia alude a un conglomerado de personas que constituyen los lectores, radioescuchas o telespectadores de los distintos medios de comunicación de masas y sus programas o artículos (McQuail, 1993: 275). En la actualidad, los Internautas también forman parte de la audiencia.
Audiencias y medios de comunicación de masas
Originalmente, el término audiencia se aplicó al conjunto de los espectadores de una obra de teatro. Luego, con la invención de la imprenta, el concepto se amplió para incluir al público lector. En ese movimiento de ampliación, la audiencia sufrió un proceso de deslocalización tanto espacial como temporal. Más tarde, los medios de comunicación electrónicos contribuyeron aún más en la pérdida de localización, en el distanciamiento de los miembros del público entre sí, y también en su distanciamiento respecto de los emisores. La aparición de internet y de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación posibilitó una mayor autonomía a las audiencias, así como el fortalecimiento del intercambio interactivo entre audiencias y emisores. Los receptores adquirieron una más amplia elección en el registro y utilización de los contenidos. Si en un inicio la audiencia de los medios masivos fue concebida como una masa uniforme y homogénea, los cambios sucesivos acaecidos tales como la multiplicación de los canales de los medios de comunicación, la expansión de la oferta, el desarrollo de medios interactivos y la tendencia a la internacionalización y globalización de los contenidos; fueron dando paso a audiencias conformadas por públicos activos, interactivos y cada vez más autónomos; fragmentados según sus intereses, gustos y preferencias tanto políticas como de consumo.
Segmentación de las audiencias
En cuanto a la segmentación de las audiencias para su estudio o a los efectos del targeting, ella puede realizarse a partir de una multiplicidad de variables. Los factores que más se emplean son la edad y el estatus socioeconómico, definido como un índice conformado por tres indicadores: nivel de ingresos, nivel de estudios y tipo de ocupación. Otras variables que también se consideran, son el género y los niveles de información del público que conforma el grupo de receptores (D’Adamo, García Beaudoux y Freidenberg, 2007).