Entrevista a Omar Rincón: «La IA nos está llevando al autoengaño: los políticos creen que ahora sí van a ganar elecciones fácil»

El Dr. Omar Rincón, Vocal de la Junta Directiva de ALICE, contribuye en esta entrevista al debate de cómo la Inteligencia Artificial va a intervenir en la construcción de la estrategia política.

Esta entrevista se realiza con motivo de la celebración del XI Congreso Internacional de Comunicación Política y Estrategias de Campaña que se celebrará en la ciudad de Granada (España) los días 24, 25 y 26 de septiembre de 2025 y que lleva por título: El Gobierno de la Inteligencia Artificial.

Transcripción de la entrevista:

¿Cómo crees que está transformando la inteligencia artificial la comunicación política?

Creo que la mayor transformación es la percepción de los asesores, marqueteros y políticos de que, gracias a la IA, podrán ganar elecciones con facilidad. Piensan que lo saben todo, que podrán manipular y engañar con precisión. Pero en ese entusiasmo olvidan lo esencial: las ideas, los programas, las ideologías. Están confiando en una «caja mágica» que, en lugar de resolver, está generando un facilismo disfrazado de complejidad.

¿Cuáles son las aplicaciones más efectivas de la inteligencia artificial en las estrategias electorales?

Son bastante claras: segmentación, escucha digital, microcampañas, desinformación y luchas de egos. Pero hay dos aspectos que me llaman especialmente la atención. Uno: la IA como laboratorio de pruebas de ideas en tiempo real. Se lanzan propuestas, se mide su reacción y se ajusta rápidamente. Dos: el uso del escándalo como herramienta para ganar visibilidad mediática. Muchos buscan convertirse en «celebrity» para entrar en la escena pública, aunque sea con falsedades o provocaciones vacías.

¿Cuáles podrían ser los riesgos de aplicar la inteligencia artificial en las estrategias electorales?

El primer gran riesgo es para el periodismo. Muchos periodistas están cayendo en la trampa de reproducir contenido generado por IA sin contrastar, dándole visibilidad a mentiras o discursos absurdos. El segundo es el autoengaño: creer que toda la realidad pasa por la IA o por plataformas como X (Twitter), cuando la vida de la gente está en otros espacios, con necesidades concretas que no necesariamente pasan por lo digital.

¿Cuál es tu opinión sobre estas aplicaciones?

La IA debería servirnos para aquello que no sabemos hacer, no para sustituir el pensamiento crítico. Su uso pone en evidencia nuestra naturaleza humana: si somos ambiciosos, si buscamos poder, si actuamos con empatía o no. Hay formas de inteligencia que están siendo ignoradas, como la inteligencia afectiva o ambiental. Además, para que la IA funcione bien, necesitamos saber escribir, leer y formular preguntas. Los que escriben mejor, piden mejores cosas y obtienen mejores respuestas.

De cara al futuro, ¿cuál crees que será la evolución del uso de la inteligencia artificial en las campañas políticas?

No soy futurólogo, pero sé que esto avanza muy rápido. Lo que hoy pensamos puede quedar obsoleto en unos meses. Por eso invito a participar en el XI Congreso de ALICE en Granada. Allí podremos debatir, compartir experiencias y repensar lo que sabemos sobre comunicación política e inteligencia artificial.